
Está claro que con ello no le atribuyo el mérito de crear ese rol; a buen seguro los más entendidos pueden localizar un equipo o a un entrenador que durante la década de los '70 ya había introducido esa innovación táctica, pero con la poca experiencia que otorga mis 27 años viendo fútbol, pienso que en la liga española supuso una revolución su discutido 3-4-3 inicial con una línea media dispuesta en rombo. Y dentro de ello, específicamente el papel de 4 como organizador y primer creador de juego defensivo, algo digno de elogio.
Hombres como Luís Milla, Pep Guardiola o Xavi Fernández han ocupado dicho lugar en la formación titular del barça con distinta suerte individual pero mismos buenos resultados. Uno piensa que en La Masía existe una especial predilección por esa posición. Además de los citados canteranos, no podemos olvidar también a Mikel Arteta (actualmente en el Everton) o a una nueva promesa -de cuyo nombre sí quisiera en estos momentos acordarme aunque no lo consigo- hoy integrante del filial. Supongo que sería una perogrullada -a la vez que unas palabras de prepotencia- obsequiar a los lectores con alguna frase parecida a "y es que en la cantera del Barça siempre se ha cuidado al jugador de buena técnica y mejor visión del juego"; caramba, en la cantera del Barça y en cualquier equipo que se precie, claro!. Pero lo cierto es que, por algún obscuro motivo, la posición de #4 goza de "buena salida" en la industria barcelonista.
Tiempo después, todo equipo que prefiriera olvidarse del típico 4-4-2, se molestaba en buscar -con diferente fortuna- a ese #4 particular que distribuyera juego por doquier. Lo cierto es que todo empezó a decaer cuando, desde el punto de vista puramente blaugrana, el míster -Johan- prefirió retrasar a Guardiola incluso hasta posiciones de defensa, para otorgar el mando a elementos como Popescu -de quien incluso llegó a alabar sus dotes de visión de juego y, a la vez, conseguía no ruborizarse ante el noi de Sant Pedor-. El tiempo escribió sus últimas líneas de gloria cuando, nuevos técnicos, nuevas ideas, se implantó el doble pivote (se decía que uno atacante y el otro defensor, aunque pocos fueron los iluminados) para pasar a lo que sería una nueva moda, el 4-2-4 de la Capello's school.
Aún con todo, en el Nou Camp se sigue recordando aquel 4, distribuidor, solucionador de atascos en defensa, rompedor del juego con pases largos, dinamizador de las siestas dominicales de media tarde con sólo un breve toque al espacio. Han cambiado las tácticas, los entrenadores han calentado la silla para volverla a abandonar, las directivas han ido cosechando dislate tras dislate hasta la victoria final, pero el recuerdo de jugadores como aquellos "cuatro" aún persiste en el "verde tapete barcelonista" (y perdonen la cursilada).
4 comentarios:
Bueno, personalmente creo que Cruyff aportó más al fútbol como jugador en Holanda que como técnico, aunque como entrenador no se quedó corto tampoco...
Guardiola era un crack, ahora está entrenado al Barça B y tengo ganas de ver qué tal lo hace. Me quedo con tu frase "solucionador de atascos en defensa".
Saludos, te añado a mis links
Weno a mi es que Guardiola, nunca fue santo de mi devocion. No era un tipo q jugara en vertical, siempre en horizontal y a mi eso m ponía nervioso. Un Gran jugador sí, pero no va con mi estilo. En cuanto a Johan, Gran Jugador, Gran Técnico y Mejor Persona...o no...
Saludos desde http://locosxelfutblog.blogspot.com
De hecho el tema no es si Guardiola fue o no fue un buen jugador -que yo creo que eso está fuera de toda duda-, sino la innovación táctica del "4" y la escuela que sembró en Barcelona.
El Barcelona cuida el fútbol desde hace años. Siempre se ha caracterizado por jugar bien. Con Cruyff no tendríamos que aguantar el maldito doble pivote de muchos equipos.
un abrazo
Publicar un comentario